domingo, 20 de septiembre de 2009

Irán -parte 2-


Oriente


Las mezquitas lloran,

El olor a legumbres arroba

Decido salir a caminar

A buscar en lejanos pagos

Un nuevo motivo para escribir,

Una nueva inspiración

Que no me haga extrañarte

Que me invite a olvidarte

A pintarte en estas prosas

De santures y azafrán.


Apenas vio entrar el auto en la cochera salió con paso rápido a recibirnos. Las manos le temblaban -tal vez por frío, tal vez por nervios- al tomar nuestros rostros extranjeros y besarlos.
Nunca antes nos habíamos visto, aunque nos conocíamos de toda la vida.
Ella era pequeñita, de mi estatura. El cabello oscuro, cortado al estilo carré, enmarcaba el rostro blanco como el mármol y los ojos negros, tan vivaces e infantiles aunque rodeara los 45 años.
Mi papá solía llamarle "Bahichí", que es un diminutivo para su verdadero nombre, Bahie.

- Mi Bahichí, ¡`Alláh-u-Abhá!*
- Has vuelto...`Alláh-u-Abhá...
- dijo con voz temblorosa y las lágrimas que nacían desde el fondo de las entrañas se marcaron como fuego en las mejillas de cada uno. Se fundieron en el abrazo del reencuentro...después de tanto dolor, después de tanta historia. Otra vez juntos, sangre de la misma sangre. Por el tiempo perdido, en su honor...

Para los dos jóvenes eternos, el melancólico letrista de la voz melodiosa y su hermana menor: Pakzad y Bahichí.


Nota: * "`Alláh-u-Abhá" /pronunciación: Alá-o-abhá/ es una expresión del Más Grande Nombre de la Fe Bahai. Es utilizado como saludo entre los bahais y significa "Dios es el Más Glorioso". La principal consideración debe ser siempre la adecuada dignidad con que se use.
Fuente: "Luces de Guía", de Helen Bassett Hornby, Editorial Ebila, págs 365-370.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Inspiración (Relato corto)


Paro un segundo, dejo de caminar. Meto las manos en los bolsillos y la busco como loca. Aquella lapicera, la última que compré. Ella ha venido a visitarme, puedo sentirla como un mar rugiendo en mi interior, una música de paz, un mundo sin razón…ya llegó.

Escribo para no desesperar. Los sueños con letras negras los grabo minuto a minuto como garras de fuego, como cicatrices imborrables en el cuerpo. Las letras, tan vívidas, se apoderan de mí. Y empiezo a escribir, mis manos como atormentadas se mueven al compás del rock sin fin. Y la cuidad se convierte en llamas, a fuego lento se destruye, las preocupaciones se diluyen y otra vez la música y otra vez el llanto, los recuerdos, las manos que se mueven como locas.

Has llegado otra vez. Me has vuelto a visitar. Los días sin ti han sido errados. Las manos entumecidas esperaban escribir. Las palabras se mecían en mi interior, tranquilas. Y ahora como un vaivén de siluetas danzantes se vuelcan como remolinos sobre el papel, por todos lados.

¡No te vayas! Quédate conmigo inspiración, que cuando estoy contigo mi alma se ausenta y se al más allá. ¡No te vayas! ¡No me dejes otra vez! Me esperan días sin encontrarte, vagando como todos ellos, caminando sin mirar.

La universidad me adiestra y los periódicos me dopan con noticias inventadas, como inyecciones para el cuerpo, para no reaccionar. Y mi amor me endulza los oídos con sus “te amo” y el corazón llora por sus engaños. Y mis amigos me invitan otra vez a alcanzar el tan ansiado cigarro, invitándome a la muerte. Otra vez no te vayas, déjame seguirte escribiendo. Déjame verte tan ansiada, tan esperada. Déjame volar contigo, irme al más allá.

Los pies están sellados al pavimento y la cabeza, llena de colores y formas. La hoja en llamas me pide piedad. Las manos dan tregua y paran. El corazón no quiere, el alma no quiere. Y ella se va, tan hermosa, tan ansiada.

Otra vez no te vayas inspiración, que me esperan los días de desesperación, de búsqueda de ti, de universidad, de adiestramiento, de endulzamiento de oído, de labios cerrados, de ojos cegados. No te vayas…no te vayas.

Anna R.